Un dulce centroeuropeo que triunfa en invierno
Las trenzas de hojaldre tienen su origen en las pastelerías centroeuropeas, donde se elaboraban con masas enriquecidas y rellenos de frutos secos para soportar los fríos inviernos. Con el tiempo, esta preparación se popularizó en muchos países gracias a su sencillez y a su capacidad para transformar ingredientes cotidianos en un dulce festivo y aromático. La versión con crema de avellanas y almendra es una de las más extendidas en la repostería moderna, combinando el crujiente del hojaldre con un interior suave y goloso, ideal para compartir en vísperas de celebración.
Raciones: 6–8 porciones
Tiempo de preparación: 25 minutos
Ingredientes
Para la trenza
- 1 lámina de hojaldre rectangular
- 4–5 cucharadas de crema de avellanas (tipo Nutella)
- 40 g de almendra laminada o picada
- 1 huevo para pintar
- Azúcar glas para espolvorear
Opcional para aromatizar
- Un toque de canela
- Ralladura de naranja
- Almendra crocanti para decorar
Preparación
La lámina de hojaldre se estira ligeramente sobre una superficie fría y limpia. En el centro se extiende la crema de avellanas, dejando los bordes libres. La almendra laminada o picada se distribuye sobre la crema para aportar textura y aroma. A cada lado del relleno se realizan cortes diagonales en tiras de unos dos centímetros, creando las bandas que luego formarán la trenza.
Para darle forma, se cruzan alternativamente las tiras desde un lado y otro, envolviendo el relleno de manera uniforme hasta cerrar toda la trenza. Una vez formada, se transfiere a una bandeja forrada con papel de horno. La superficie se pinta con huevo batido para obtener un acabado dorado y brillante. Se hornea a 190 °C durante unos 18–22 minutos, hasta que el hojaldre esté inflado y dorado.
Cuando sale del horno, se deja templar unos minutos antes de espolvorear una fina capa de azúcar glas. Puede decorarse también con un poco más de almendra o con ralladura de naranja para un toque invernal. El resultado es un dulce crujiente por fuera y suave por dentro, perfecto para acompañar una merienda festiva en la víspera de Reyes.
